jueves, 11 de marzo de 2010

Jenny VI


Jenny.. es tan.. chiquita. Ah, pero muy inteligente.
Cuando ella sabe lo que la gente quiere oír, lo dice.
Cuando ella sabe lo que la gente quiere ver, lo muestra.
Lo que la gente quiere que Jenny sea, ella lo es.
Esto es fácil cuando se empieza. Pero cuando la gente quiere cosas diferentes.. y más aún, cuando el diminuto pero gran corazón de Jenny se opone a ser tantos ideales para complacer a la gente, entonces.. el arbolito que oxigena la cabeza de la pequeña Jenny se debilita.
Pero al final... ¡al final todos esos seres aconsejandola son los complicados! y es entonces cuando la invade un gran enojo y se despreocupa (¡sí! ¡se despreocupa!). Pero sólo por un momento. Porque en ese instante ve.. ve que a su pobre corazón lo tiene comiendo de la palma de su mano, sabiendo que haría todo por ella, y ella.. ella tan indecisa por darle tantas vueltas; ella, se odia.

martes, 16 de febrero de 2010

Jenny V


¡Buenos Ocasos! Jenny se disculpa por haber desaparecido todo este tiempo. Su cabeza necesitaba vacaciones, y en cierto modo... algo de vacaciones hubo, sí. Pero bueno, ya se sabe que el torbellino que dentro de Jenny se hace llamar mente jamás descansa, sólo... 'se toma un momento para morir en la brisa', como diría la canción 'Barriletes' de La Manzana Cromática Protoplasmática. En fin, volviendo al tema, Jenny está de vuelta para entretenernos con sus normales anormalidades. La pequeña está completamente segura (bueno, 'completamente' es un decir...) de que está dividida en dos. La parte correcta, moral y madura. La egoísta, lanzada y chiquilina. Ustedes dirán: nada nuevo.- Está bien, está bien, no sean tan duros con Jenny. Es que al pasar de una personalidad a la otra, llega un momento en el cual la gota rebalsa el vaso; el torbellino; la famosa mente. Rebalsa, se desborda, se rompe la represa y se inunda la recien nacida ciudad... digo recien nacida porque justo se acababa de recuperar del terremoto, y así puedo continuar hasta ni siquiera acordarme de cuándo comenzaron todos estos desastres naturales.

sábado, 2 de enero de 2010

19-05-09




Cuando te encuentre en las páginas
de un libro
en una estación de tren
pintaremos un cuadro
que represente que mi cama
es un arrebato de colchas
y sábanas
desordenadas.

Capitana Emili.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Jenny IV


Algo importante que hay que saber de Jenny es que a ella NO le gusta merendar en tu casa. En realidad no le gusta comer en tu casa, no porque no le guste la comida (a ella le gusta todo) sino porque simplemente no le gusta comer en la casa de los demás. Igualmente, el asunto de la merienda existe porque las personas suelen desayunar, almorzar y cenar. Pero hay muchas otras que no meriendan. Entonces cuando Jenny va a la casa de un no-merendador, y el engendro infecto le pregunta si quiere tomar algo, ella dirá 'no, gracias'. Y cuando el no-merendador descubra que ella sí merienda, sabrá que cuando Jenny diga 'no, gracias' estará mintiendo, y tendrá que molestar a la persona en cuestión para que le prepare algo para comer y... merendar sola. Así que si no merendás y Jenny te dice que ella tampoco, no le sirvas nada de comer.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Jenny III


Jovencita, es jovencita. No, no... después de varias clases de psicología y luego del libro de Rolón Jenny estaba el 9o% segura de que su problema no se llamaba adolescencia. Obviamente, ese 10% nunca iba a llegar, como todos ya sabemos. También conocemos a la división interna de Jenny, y les paso a contar que una de esas mitades le dice que lo deje fluir, que ya pasará... mientras que la otra le dice 'no, mujer no llores'. Ahh.. si tan sólo hubiera un poco de cariño y esperanza en esas dos voces, decía Jenny. Alguien le acaba de decir que escuche a la que grite más fuerte, y es que ella está esperando a que alguna de las dos deje de susurrar, para pasar a decir algo con el volumen más alto. Porque a la pobre Jenny sólo le dejan indirectas... por eso ella añora tanto a que algún dios se le presentara a decirle qué hacer. Y la cereza del postre: ella sabe que aunque este ser mensajero sea la máxima autoridad universal, Jenny seguiría dudando.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Jenny II


Pues bien, veamos en qué anda Jenny. Como siempre suele pasar, dentro de la cabecita inmadura-madura de Jenny hay dos molestas vocesitas: que si una dice 'sí' la otra dirá, inevitable e irrevocablemente, 'no'. El problema que Jenny tiene lamentablemente deriva en otro; y ya veremos por qué. Su indesición constante (que ella considera anormal aunque todos le expliquen una y otra vez que no es así), la atormenta a la hora de tener que elegir (sabiamente) lo mejor para su condición. Porque si hay algo que Jenny odia es perder tiempo; tiempo hablando de años, claro. Y en la ecuación de su organización está planteado que una mala decisión es igual a la pérdida de tiempo. Pues bien, recordarán que hace un rato mencioné que la indesición de Jenny era la causa del siguiente efecto: cuando ella ve todo esto que acaba de plantearse, simplemente no puede evitar odiarse por ser tan complicada y puede llegar a desear, en sus rincones mas oscuros, no pensar tanto.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Jenny


Quiero contarte una buena historia. La de una chica terca pero cabeza llena que no salía de su ver para creer. ¡Pero no salía, eh, no salía! A Jenny había que decirle todo el tiempo que ella no tenía nada que explicarse. Pero ella se quería explicar simplemente todo, ¡todo se quería explicar! Todo tenía que ser lógico y como lo hubieras dicho, y si no hiciste lo que dijiste ibas a hacer con tal convencimiento ella puede llegar a maldecirte en todos los idiomas posibles. Sí, Jenny es una persona noble a lo que escucha; y lo guarda bien guardado para refregartelo en la cara cuando te contradigas. Jenny tiene siempre mucho cuidado con lo que dice con las personas que le generan esa brisa en el estómago: pues un movimiento en falso (como así lo piensa Jenny) y la persona puede irse por siempre y ¡tendrá razón! porque Jenny piensa que siempre hace algo mal, y hacer algo mal está, justamente, mal. Pronto veremos qué piensa hacer Jenny con.. con ésto.