lunes, 23 de noviembre de 2009

Jenny II


Pues bien, veamos en qué anda Jenny. Como siempre suele pasar, dentro de la cabecita inmadura-madura de Jenny hay dos molestas vocesitas: que si una dice 'sí' la otra dirá, inevitable e irrevocablemente, 'no'. El problema que Jenny tiene lamentablemente deriva en otro; y ya veremos por qué. Su indesición constante (que ella considera anormal aunque todos le expliquen una y otra vez que no es así), la atormenta a la hora de tener que elegir (sabiamente) lo mejor para su condición. Porque si hay algo que Jenny odia es perder tiempo; tiempo hablando de años, claro. Y en la ecuación de su organización está planteado que una mala decisión es igual a la pérdida de tiempo. Pues bien, recordarán que hace un rato mencioné que la indesición de Jenny era la causa del siguiente efecto: cuando ella ve todo esto que acaba de plantearse, simplemente no puede evitar odiarse por ser tan complicada y puede llegar a desear, en sus rincones mas oscuros, no pensar tanto.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Jenny


Quiero contarte una buena historia. La de una chica terca pero cabeza llena que no salía de su ver para creer. ¡Pero no salía, eh, no salía! A Jenny había que decirle todo el tiempo que ella no tenía nada que explicarse. Pero ella se quería explicar simplemente todo, ¡todo se quería explicar! Todo tenía que ser lógico y como lo hubieras dicho, y si no hiciste lo que dijiste ibas a hacer con tal convencimiento ella puede llegar a maldecirte en todos los idiomas posibles. Sí, Jenny es una persona noble a lo que escucha; y lo guarda bien guardado para refregartelo en la cara cuando te contradigas. Jenny tiene siempre mucho cuidado con lo que dice con las personas que le generan esa brisa en el estómago: pues un movimiento en falso (como así lo piensa Jenny) y la persona puede irse por siempre y ¡tendrá razón! porque Jenny piensa que siempre hace algo mal, y hacer algo mal está, justamente, mal. Pronto veremos qué piensa hacer Jenny con.. con ésto.

lunes, 9 de noviembre de 2009

martes, 27 de octubre de 2009

vinito y amor


Un rayito de sol
un viento fresco, para ahogar el dolor. Esta tierra que sueño no tiene dueños ! somos hijos del sol.


domingo, 18 de octubre de 2009

La Central

"Cuando tus palabras van lejos,
lejos se encuentran con las mías,
perdidas.
Es que es tan fría La Central que le quita
la emoción que tenía."

Érase una vez un mensajero maratonista que se había convertido en un revolucionario en una sociedad electrónica. Un mensajero electroacústico que tenía un ejército de claves de sol contra La Central. Y como siempre, había gente que lo seguía y gente que no. Qué persistente habrá sido el mensajero para nunca dejar de componer su sinfonía y ¡todavía! encargarse de hacerle saber al mundo que existía. Si cuando los vestidos eran de seda natural la gente bien vivía, pues porqué querer aceptar esta realidad sin siquiera intentar revertirla, decía el mensajero maratonista. Ya cuando la gente arrojaba cartas de papel al aire pidiendo por el retorno del verde y los discos de pasta, los servicios de inteligencia decidieron enojarse y determinaron que estas personas ya habían tenido su tiempo limitado de expresión. Descubrióse pronto que los caminantes no participaban de redes sociales y cuando los inteligentes quisieron darse cuenta, los caminantes estaban sentados frente sus computadoras remonitoreando La Central.


miércoles, 14 de octubre de 2009

38 542 630

-Si usted posee una clave, disque 1. Si usted no posee una clave, disque 2.
-2.
-Por favor, disque su número de documento.
-38 542 630
-Por favor, ingrese su clave 'hola'
-'hola'
-Espere mientras lo comunicamos con cuenta bancaria. Gracias.
Música.
-...
-Buenas Tardes. ¿Su nombre, por favor?
-Alicia Redak. Con "k" al final.
-¿Su número de documento?
-treinta y ocho millones
-...
-quinientos cuarenta y dos mil
-...
-seiscientos treinta.
-Aguarde un momento por favor.
Música.
-¿Alicia Redak?
-Sí
-¿Número de documento?
-treinta y ocho millones quinientos cuarenta y dos mil seiscientos cuarenta.
-Mire señora, lo que usted tiene que hacer es ir a la sucursal y consultar ahí.
-¿O sea que no tienen certeza ustedes?
-No, señora.
-Bueno, muchísimas gracias. ¿Le hago otra consulta?
-Sí, señora.
-¿Venden autos ustedes?
-¿Cómo dice?
-¿Y Coca-Cola?
-No la entiendo.
-Claro, me piden tres veces el número de documento y el nombre, me hacen esperar en el teléfono y me dicen que no saben, que tengo que ir a tal sucursal, y que ellos pueden no saber tampoco. Muchísimas gracias por el servicio de mierda, adiós.

domingo, 4 de octubre de 2009

:


mmmm te extraño chau.